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El dolor en la parte externa del codo puede dificultar acciones como abrir un tarro, levantar una bolsa, utilizar el ratón o trabajar con herramientas[cite: 23]. También es frecuente durante los deportes de raqueta[cite: 23]. Una de las causas más conocidas es la epicondilitis, llamada habitualmente codo de tenista, aunque no afecta únicamente a quienes practican este deporte[cite: 23].

La epicondilitis suele producir dolor alrededor del epicóndilo lateral, especialmente al agarrar objetos o extender la muñeca contra resistencia[cite: 23]. Sin embargo, no todo dolor de codo tiene el mismo origen, por lo que es importante realizar una valoración individual en nuestra consulta de fisioterapia en Calle Goya (Madrid)[cite: 23].

¿Qué es la epicondilitis?

La epicondilitis se relaciona habitualmente con una sobrecarga de los tendones que unen los músculos extensores del antebrazo con la parte externa del codo[cite: 23]. Estos músculos participan en la extensión de la muñeca y los dedos, y en el control de la mano al sujetar objetos[cite: 23]. El dolor lateral, la molestia al extender la muñeca y la disminución de la fuerza de agarre son características frecuentes (The American Journal of Medicine)[cite: 23].

Aunque el término «epicondilitis» está muy extendido, tendinopatía lateral del codo puede ser más preciso[cite: 23]. Especialmente cuando los síntomas persisten, no siempre existe una inflamación puntual: pueden aparecer cambios en la estructura del tendón y una menor capacidad para tolerar cargas[cite: 23]. Por eso, muchos especialistas prefieren hablar de tendinopatía o epicondilalgia lateral (The American Journal of Sports Medicine)[cite: 23].

¿Por qué aparece el dolor en la parte externa del codo?

La aparición de síntomas suele relacionarse con un desequilibrio entre la carga que recibe el antebrazo y su capacidad de recuperación[cite: 23]. Pueden influir[cite: 23]:

  • Un aumento repentino de la actividad deportiva o laboral[cite: 23].
  • Movimientos repetitivos de muñeca y antebrazo[cite: 23].
  • El agarre frecuente de herramientas, pesas o raquetas[cite: 23].
  • Posturas mantenidas de la muñeca[cite: 23].
  • Una recuperación insuficiente entre sesiones o jornadas[cite: 23].

Las actividades que combinan extensión repetida de la muñeca y agarre de fuerza, tanto en el trabajo como en el deporte, se asocian con la tendinopatía lateral del codo (Health Technology Assessment)[cite: 23]. Esto no significa que sea necesario dejar de utilizar por completo el brazo[cite: 23]. A menudo resulta más útil reducir temporalmente los gestos irritantes y recuperar después la tolerancia a la carga de forma progresiva[cite: 23, 24]. La modificación de la actividad forma parte del abordaje conservador habitual (BMJ)[cite: 24].

Tratamiento de la epicondilitis: ¿qué puede ayudar?

El tratamiento de la epicondilitis debe adaptarse a la intensidad de los síntomas, el tiempo de evolución, las exigencias laborales y la actividad deportiva[cite: 24]. La valoración puede incluir la movilidad, la fuerza de agarre y la respuesta ante diferentes cargas[cite: 24]. En muchos casos, el diagnóstico es principalmente clínico y las pruebas de imagen no son necesarias de forma rutinaria si no existen signos de alarma (Arthroscopy: The Journal of Arthroscopic and Related Surgery)[cite: 24].

La fisioterapia puede incluir[cite: 24]:

  • Educación sobre el problema y sus factores de carga[cite: 24].
  • Adaptación temporal del trabajo, el deporte o las tareas domésticas[cite: 24].
  • Ejercicios progresivos para la muñeca, el antebrazo y el codo[cite: 24].
  • Recuperación de la fuerza y de la capacidad de agarre[cite: 24].
  • Técnicas manuales u otras medidas para facilitar el movimiento, cuando están indicadas[cite: 24].

Una revisión sistemática de 30 ensayos clínicos encontró que los programas de ejercicio pueden ofrecer mejores resultados que algunas intervenciones pasivas, aunque la magnitud del efecto fue pequeña y la certeza de la evidencia, limitada (British Journal of Sports Medicine)[cite: 24]. Por ello, no existe un único tratamiento válido para todas las personas[cite: 24].

Para ampliar información, puedes consultar nuestro servicio de fisioterapia deportiva en Madrid o revisar el artículo relacionado sobre tendinopatías[cite: 24].

Ejercicios para epicondilitis

Son ejemplos generales y deben adaptarse si existe dolor intenso, pérdida de fuerza, lesión reciente o dudas sobre el diagnóstico[cite: 24].

1. Movilidad suave de muñeca y codo

Con el antebrazo apoyado, mueve lentamente la muñeca hacia arriba y hacia abajo. Después, flexiona y extiende el codo dentro de un rango cómodo[cite: 24]. El objetivo es mantener la movilidad sin aumentar claramente las molestias[cite: 24].

2. Extensión de muñeca isométrica

Apoya el antebrazo y coloca la otra mano sobre el dorso de la mano afectada. Intenta elevar la muñeca mientras la otra mano ofrece resistencia, sin producir movimiento[cite: 24]. Así puedes comenzar a trabajar la fuerza con una carga controlada[cite: 24].

3. Descenso controlado con una botella

Sujeta una botella ligera[cite: 25]. Ayúdate con la otra mano para colocar la muñeca en extensión y deja que descienda lentamente usando el brazo afectado[cite: 25]. El objetivo es introducir una carga progresiva sobre los músculos extensores[cite: 25]. El ejercicio excéntrico progresivo ha mostrado beneficios sobre el dolor y la fuerza en personas con epicondilitis crónica (Clinical Rehabilitation)[cite: 25].

4. Agarre funcional progresivo

Aprieta suavemente una pelota blanda o una toalla enrollada, manteniendo la muñeca neutra[cite: 25]. Comienza con una resistencia tolerable y progresa según la respuesta del brazo[cite: 25]. El objetivo es mejorar la tolerancia a las tareas que requieren sujetar objetos[cite: 25].

Si el dolor aumenta claramente, altera el sueño o permanece agravado tras la actividad, conviene reducir la carga y revisar la pauta con un profesional[cite: 25].

CENTRO SANITARIO AUTORIZADO • CALLE GOYA 77

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¿Cuándo consultar con un fisioterapeuta?

Puede ser recomendable acudir a un fisioterapeuta si el dolor persiste, limita el trabajo o el deporte, dificulta las actividades cotidianas o no mejora tras ajustar la actividad[cite: 25]. También si los síntomas reaparecen con frecuencia o no está claro qué movimiento los provoca[cite: 25]. La fisioterapia suele considerarse especialmente cuando los síntomas no se resuelven después de varias semanas (BMJ Open)[cite: 25].

En Fisioterapia Centro, una valoración de fisioterapia de codo puede ayudar a relacionar los síntomas con las demandas del trabajo, el deporte y las actividades diarias, y a plantear una progresión de cargas individualizada[cite: 25]. Puedes solicitar información y reservar cita en Calle Goya 77 mediante nuestra plataforma de cita previa[cite: 25].

Situaciones que requieren valoración médica

Consulta con un médico si el dolor comenzó tras una caída o golpe importante, existe deformidad, hinchazón intensa, fiebre, enrojecimiento, pérdida progresiva de fuerza, hormigueo persistente, bloqueo articular o dolor que se extiende desde el cuello[cite: 25]. También ante un dolor muy intenso, atípico o localizado en otra zona[cite: 25]. Estas situaciones pueden requerir pruebas para descartar problemas articulares, lesiones óseas o afectación nerviosa (BMJ)[cite: 25].

Preguntas frecuentes

¿La epicondilitis solo afecta a quienes juegan al tenis?

No[cite: 25]. También puede aparecer en personas que trabajan con las manos, utilizan herramientas, entrenan fuerza o realizan movimientos repetitivos de muñeca[cite: 25, 26].

¿Es mejor dejar el brazo completamente en reposo?

No siempre[cite: 25]. Puede ser útil reducir temporalmente las tareas irritantes, pero la recuperación suele requerir reintroducir la carga de forma gradual[cite: 25, 26].

¿Cuánto tarda en mejorar?

La evolución depende del tiempo de síntomas, la carga diaria, la fuerza y la respuesta individual[cite: 26]. No existe un plazo igual para todas las personas[cite: 26].

¿Necesito una radiografía o una resonancia?

No necesariamente[cite: 26]. En muchos casos, la valoración clínica es suficiente[cite: 26]. El médico puede solicitar pruebas si hay traumatismo, signos atípicos o una evolución inesperada[cite: 26].

¿Los ejercicios pueden empeorar el dolor?

Un ejercicio mal elegido o con demasiada carga puede aumentar las molestias[cite: 26]. Por eso conviene progresar gradualmente y ajustar la pauta con un fisioterapeuta[cite: 26].

Artículo redactado y revisado clínicamente por:
Xavi Blavia Xandri — Fisioterapeuta Colegiado Nº 020319 en el Ilustre Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFM) para Fisioterapia Centro[cite: 26].

Referencias científicas:

  1. Karanasios S, et al. Exercise interventions in lateral elbow tendinopathy have better outcomes than passive interventions, but the effects are small: a systematic review and meta-analysis of 2123 subjects in 30 trials. British Journal of Sports Medicine, 2020.[cite: 26]
  2. Lowdon H, et al. Comparison of interventions for lateral elbow tendinopathy: a systematic review and network meta-analysis for patient-rated tennis elbow evaluation pain outcome. The Journal of Hand Surgery, 2024.[cite: 26]
  3. Kim YJ, et al. Efficacy of nonoperative treatments for lateral epicondylitis: a systematic review and meta-analysis. Plastic and Reconstructive Surgery, 2020.[cite: 26]
  4. Peterson M, et al. A randomized controlled trial of eccentric vs. concentric graded exercise in chronic tennis elbow (lateral elbow tendinopathy). Clinical Rehabilitation, 2014.[cite: 26]
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